Figura de Dragón Blanco con Cría – Guardián de la Pureza y la Luz Eterna
Medida aproximada: 20 x 16 cm
Con escamas blancas como la nieve fresca y la luz más pura, este dragón se posa noble y sereno sobre una roca ancestral, irradiando paz y energía celestial. Junto a él, su cría reposa confiada, protegida bajo la sombra luminosa y amorosa de su guardián.
Esta figura simboliza la pureza, la protección sagrada y la conexión con la luz eterna, un vínculo de ternura y fortaleza que trasciende el tiempo. Es un faro de esperanza y guía para quienes buscan la armonía entre el poder y la bondad.
Energía de pureza, luz y protección divina.
